Las 3 Claves de Amar lo que es de Byron Katie

 

Amar lo que es: Cuatro preguntas que pueden cambiar tu vida de Byron Katie, es un manual para la práctica de The Work: un proceso simple y poderoso que puede poner fin a tu sufrimiento en sea cual sea la circunstancia en la que te encuentres.

The work de Byron Katie te permite conectar con tu yo más profundo, ampliar la mirada sobre una situación que te preocupa y encontrar tus propias respuestas a problemas y conflictos siguiendo tu guía interior.

Para toda persona que quiera experimentar The Work, Amar lo que es, es el libro de cabecera imprescindible. 

Principios útiles para la iniciación en The Work de Byron Katie

Amar lo que es

1. Ocúpate de tus asuntos 

Encontramos 3 tipos de asuntos: Los míos, los tuyos y los de la realidad  o Dios (esto no se debe entender en un sentido religioso, es más bien una manera de hacer referencia a todo aquello que escapa a nuestro control).

Un terremoto es un asunto de Dios o la realidad. Terremotos, retrasos de aviones, lluvias. Estar en asuntos de Dios es una pérdida de tiempo y energía. No sirve para nada y tenemos la tendencia de que a lo largo del día nos lamentemos por lo que simplemente “ocurre” a nuestro alrededor.

Cuando mientes ese es tu asunto.  Si ante una determinada situación mientes esa es tu decisión, solamente depende de ti.

Si miento o no ese es mi asunto. De igual manera si yo decido mentir o no hacerlo en una situación determinada ese es mi asunto.

En el caso de que me moleste contigo por mentir estoy en tus asuntos. 

Cuando estoy en tus asuntos dejo de atender mi mundo interno: me separo de mí, me desconecto de ti y del resto del mundo. Tengo emociones difíciles y actúo con confusión mental, desde la negación de lo que ocurre.

 

Gran parte de nuestro malestar, de nuestro sufrimiento, proviene de vivir mentalmente fuera de nuestros asuntos.

 

Te invito a que recuerdes ahora las veces en las que te has molestado, enfadado, entristecido por lo que alguien ha hecho o ha dejado de hacer. Cuántas veces has querido controlar, manipular a los demás para que hagan tu quieres que hagan.

 

Tenemos la tendencia a estar en asuntos de los demás. 

 

Así lo hemos aprendido desde pequeños y lo vemos como algo normal. Esto es una fuente de conflictos.

Mi asunto es ocuparme de lo que es adecuado para mí. Así de simple. Ocuparme mentalmente de tus asuntos es un obstáculo para atender a los míos.

Imagina por un momento ¿cómo sería ocuparte de tus asuntos? … 

La idea es que distinguir entre condiciones (lo que no podemos cambiar) y problemas en sí (que sí podemos cambiar) puede ayudarnos a dirigir nuestra energía y tiempo en la dirección correcta.

Saber lo que es adecuado para mí es mi único asunto, el único espacio donde de verdad puedo tener influencia y capacidad de cambio.

 

Alcanzar la capacidad de estar en mis asuntos, es una habilidad que se va desarrollando con la práctica de The Work. 

 

A mi juicio, no es suficiente con comprenderlo desde la teoría (puedes encontrar toda la información en Amar lo que es) sino de integrarlo momento a momento, día a día. Es muy transformador y supone dejar de malgastar tiempo y energía y que tu vida de un giro de 180 grados.

2.Dales el lugar adecuado a tus pensamientos

En Amar lo que es, Byron Katie invita a  identificar pensamientos estresantes, dales la bienvenida e indaga en ellos. Para ello ten en cuenta estos 4 principios:

2.1: Observa cuando tus pensamientos se oponen a la realidad

 

La idea es que cuando queremos que la realidad sea diferente a lo que es, dejamos de amar lo que es, y esto nos genera tensión y sufrimiento.

Siguiendo con el ejemplo anterior si  pienso que “no deberías mentir” , quiero cambiarte, no te acepto como eres en ese momento. Y lo más importante es que no puedo hacer nada para cambiarte. Puedo pedirte que no me mientas y eso no asegura que no vuelva a suceder.

Si pienso “Ojalá no hubieses mentido” me quedo ahí anclada, echándote en cara el que hayas mentido y el daño causado. Me siento una víctima y tú eres el culpable. Dentro de mí las imágenes de lo que ha ocurrido y lo que debería de haber ocurrido se contraponen, sólo encuentro desasosiego e impotencia. La lucha interna está servida.

Y es que cada una de las veces que discuto con la realidad pierdo, siempre. ¿Y cómo puedo saber cuando discuto con la realidad? .. Cada vez que hay un “debería” o un “no quiero” en mi diálogo interno: Debería llover más, no deberían cortar los árboles de mi calle, el vecino debería bajar el volumen de la música, debería ser más alta, debería ser más perseverante, debería saber qué hacer en esa situación, mi madre no debería sufrir, mi abuela no debería tener alzheimer…

 

¿Cambia en algo la situación por querer algo diferente de lo que ocurre en ese momento? 

 

La respuesta es no. Lo único que consigo es enfadarme y estresarme.

Antes de conocer The Work pensaba que si aceptaba la realidad, eso me convertiría en una persona apática, pasiva; y en mi experiencia es exactamente lo opuesto. Estar en mis asuntos me permite ser más  asertiva, me facilita poner límites y me da «el espacio» para ser activa. Por ejemplo,  si estando en mis asuntos pienso “Has mentido. ¿Qué puedo hacer ahora?” esto me da mucho más poder. Automáticamente dejo de intentar cambiarte (ese es tu asunto) y me ocupo de mi experiencia de esa situación desde un lugar en el que no sufro y no me supone una pérdida de energía.

 

2.2: Acoge tus pensamientos con comprensión

 

Los pensamientos aparecen y desaparecen de nuestra mente a lo largo del día. El sufrimiento se origina no al tener ciertos pensamientos sino al creerlos, sólo son perjudiciales cuando nos apegamos a ellos como si fueran verdad.

Durante muchos años intenté combatir los pensamientos negativos sin éxito. Probé diferentes técnicas para “parar” esos pensamientos que siempre volvían incluso con más fuerza. Lo que quiero decir es que lo único que me ha servido ha sido

 

Acoger esos pensamientos como visitantes que vienen con un mensaje, con un regalo escondido.

 

Al indagar en esos pensamientos obtengo más consciencia y una perspectiva amable de la situación.

En el libro Amar lo que es puedes encontrar ejemplos prácticos de cómo este proceso de indagación se aplica a situaciones sobre la pareja y vida familiar, el dinero, el cuerpo y las adicciones, juicios personales o cualquier pensamiento y también sobre cómo aplicarlo a la vida cotidiana y cómo hacernos amigos de lo peor que nos puede ocurrir.

 

2.3: Se consciente de tus historias.

 

Las historias son los pensamientos o cadenas de pensamientos que creemos que son reales. Pueden referirse al pasado, al presente o al futuro.

Hace unas semanas miré el móvil y vi tres llamadas perdidas de mi madre, lo cual es algo inusual ya que ella suele llamar como mucho una vez. En ese momento mi abuela me vino a la mente. Pensé que algo le habría pasado. Aparecían imágenes de mi abuela enferma o en el hospital. Empecé a preocuparme. Sentía tensión en los músculos de la espalda y tenía el estómago del revés y cuando por fin pude hablar con ella me explico que la razón por la que me había llamado repetidamente era porque en ese momento estaba en el despacho del gestor y necesitaba preguntarme algo. Mi abuela estaba perfectamente!

Al colgar el teléfono pude ver claramente toda la historia, la interpretación de la realidad, los pensamientos no contrastados y tomados como ciertos.

¿Cómo sería convertirte en un amante de lo que es? 

 

Piensa un segundo… ¿Puedes recordar un momento en que te ocurriera algo parecido? ¿cuánto de tu vida vives en “la historia” y cuánto en la realidad? ¿Cuántos de tus automatismos se basan en historias dolorosas o estresantes? Y ahora imagina por un momento… ¿Quién serías sin tu historia? ¿Como sería tu vida sin esas historias de sufrimiento? 

 

2.4: Mira el pensamiento detrás del sufrimiento.

 

Todo sufrimiento es causado por un pensamiento que no es cierto. A veces estamos confundidos y nos es difícil identificar los pensamientos. Incluso darnos cuenta de que “estamos sufriendo”.

 ¿Cómo saber si estoy sufriendo?… Me doy cuenta de que sufro cuando siento emociones difíciles como ira, frustración, tristeza…La clave está en escuchar al cuerpo. Observar qué me quiere decir. ¿Cómo es tu respiración? ¿Sientes tensión en los hombros o los brazos? … Me refiero a que nuestro estado natural es una estado de flujo, de paz y armonía. Ser consciente de tu cuerpo te permitirá darte cuenta de los pensamientos que están causando esas emociones difíciles.

3. Practica la Indagación

The work es una forma sencilla y efectiva de cuestionar los pensamientos que causan todo tu sufrimiento. A través de 4 preguntas y 3 inversiones puedes ver más allá de lo que tu mente te dice y liberarte de las historias y los pensamientos estresantes.

 

3.1 Las 4 preguntas de Byron Katie para Amar lo que es 

El proceso de indagación a través de las 4 preguntas es un viaje hacia el interior de ti mismo/a. Es una manera de conectar con tu naturaleza sabia. Contestando a las 4 preguntas puedes de volver a casa. Encontrarte con quién eres realmente. Conectar contigo sin los juicios y sin las ideas acerca de como deberían ser las cosas. Hacerte las 4 preguntas facilita el encuentro amoroso con lo que es, con la realidad tal cual es. Es decir, hacer estas 4 preguntas te acercan a Amar lo que es. De manera que el sufrimiento no existe, ya que dejas de querer que las cosas sean diferentes a como son. Es una aceptación profunda hacia la vida.

Antes de hacer estas 4 preguntas hay que escoger una situación o pensamiento que te cause estrés, dolor o sufrimiento. Una vez hayas escrito tu afirmación o pensamiento puedes indagarlo con las 4 preguntas.

¿Es verdad?

¿Puedes saber que es verdad con absoluta certeza?

¿Cómo reaccionas, qué sucede cuando crees ese pensamiento?

¿Qué o quien serías sin el pensamiento?

Primera Pregunta: ¿Es verdad?

A veces ocurre que inmediatamente ves que la afirmación que has escrito no es verdad.

Si la respuesta es no, entonces pasa directamente a las pregunta 3. Si tu respuesta en sí puedes explorarla preguntándote ¿cuál es la realidad de eso?

Por ejemplo, analicemos : “María no debería pasar tanto tiempo con el móvil”.

¿Cuál es la realidad de esta situación? Según tu experiencia ¿María pasa mucho tiempo con el móvil? Tu respuesta sería sí.

Eso ocurre, la realidad es que María desde que se levanta mira su móvil y pasa de cuatro a seis horas cada día mirando el móvil.

¿Cómo sabemos que María SI debería pasar tanto tiempo con el móvil? Porque es lo que hace. Esa es la realidad de la situación. Puede que en el futuro esto no sea así, pero sí lo es en el presente. En la realidad de ahora, la verdad es que María está mucho tiempo con el móvil.

Tu pensamiento “María no debería pasar tanto tiempo con el móvil” es una discusión mental con lo que es. El discutir con la realidad no te beneficia ni tampoco hace que María cambie su comportamiento.

Tal vez si aceptas que “María pasa ese tiempo con el móvil” algo ocurra y cambios insospechados tengan lugar.

 

 “Sin ‘los debería’ y ‘no debería’ podemos ver la realidad tal como es, y esto nos hace libres para actuar de una manera efectiva, lúcida y sensata”  Byron Katie en Amar lo que es. 

 

El preguntarte ¿Cuál es la realidad de eso? Es útil para salirte mentalmente de esa historia y transformarla en realidad. En la verdad de lo que es, lo que realmente está sucediendo.

¿De quién es asunto?

Como decía antes hay 3 clases de asuntos: los míos, los tuyos y los de la realidad (o Dios) . El preguntarte ¿en los asuntos de quién estoy cuando tengo el pensamiento “María no debería pasar tanto tiempo con el móvil” ?…

Cada vez que piensas que alguien tiene que hacer algo diferente a  lo que hace, que alguien necesita cambiar, estás mentalmente en los asuntos de esa persona.

 

Estás fuera de tus asuntos ‘viviendo’ la vida de esa persona y desatendiendo la tuya.

 

Si piensas que  “María no debería pasar tanto tiempo con el móvil” puedes preguntarte ¿Es verdad? ¿de quién es asunto?

Segunda Pregunta: ¿Puedes saber que es verdad con absoluta certeza?

Si la respuesta a la pregunta 1 es Sí. Entonces pregúntate ¿Tengo la absoluta certeza de que eso es verdad? … En muchos casos ese pensamiento es una apariencia. Es decir, sólo parece ser verdad. Lo parece.

Esta pregunta es una invitación a escuchar la voz interior y ver la realidad como es. Solemos creer historias acerca del mundo sin cuestionarnos si son verdad. Por ejemplo es una creencia ampliamente compartida el pensar: “el mundo necesita más amor”, “Hay demasiada violencia” . Katie explica que afirmaciones de este tipo parecían ser amorosas y sensibles pero cuando las escuchaba le generaban malestar, tensión. Le impedian sentirse en paz. Entonces se preguntó “¿Tengo la absoluta certeza de que eso es verdad? ¿puedo realmente saber por mi misma, en mi interior, que la gente debería ser más afectuosa? Aun cuando el mundo entero me diga que así debería ser, ¿es realmente verdad?” Entonces al conectar con su voz interna se dió cuenta de que no hay ningún “debería ser”. Sólo hay lo que es». 

 

“La verdad no puede ser dictada por nadie. Tiene existencia propia” Byron Katie en Amar lo que es. 

 

Siguiendo con el ejemplo: “María no debería pasar tanto tiempo con el móvil” . Puedes pensar que claro que es verdad!… Puedes creer hoy en día mucha gente tiene adicción al móvil y que esto tiene consecuencias negativas a la hora de relacionarse con los demás.

Entonces pregúntate ¿Tienes la absoluta certeza de que es verdad que María no debería pasar tanto tiempo con el móvil? ¿Tienes la absoluta certeza de que a María le iría mejor si dejara de pasar tanto tiempo con el móvil? ¿Puedes realmente saber qué le aporta más felicidad o bienestar a María? … Simplemente contempla estas preguntas.

“María no debería de pasar tanto tiempo con el móvil” ¿Tienes la absoluta certeza de que es verdad?

Si tu respuesta es sí. Entonces pasa a la pregunta 3. Si estás confundida/o puedes probar con los siguientes ejercicios.

 

Cuando piensas que es verdad

 

Cuando la afirmación que estás indagando te parece un hecho irrefutable. Entonces, puedes explorar las siguientes afirmaciones para llegar más profundo en la indagación.

– Y eso significa que… 

Una manera de explorar más a fondo tu pensamiento sería añadiendo la frase “y eso significa que…”. De manera que tendríamos que coger el hecho en sí (en este caso quitamos el debería y escribimos el hecho) “ María pasa mucho tiempo en el móvil y eso significa que..”

  • dejará sus estudios
  • se hará adicta a alguna aplicación
  • perderá el tiempo sin sentido
  • conocerá a otra persona
  • será dependiente de mi económicamente
  • perderá su empleo

Ahora tienes tu interpretación del hecho. Puedes escribirla y hacer las 4 preguntas y las inversiones.

– ¿Qué crees que tendrías?

Otro método de explorar la afirmación es coger el hecho en sí y preguntarte qué crees que tendrías si la realidad fuese como tu deseas en este momento. “María no debería pasar tanto tiempo con el móvil”  Al responder a la pregunta ¿Qué crees que tendrías? Podría ser que si ella dejara de pasar tanto tiempo con el móvil ella te prestaría más atención, estaría más pendiente de ti. Esto te daría más confianza en la relación.

Ahora puedes indagar “Si María no pasara tanto tiempo con el móvil me prestaría más atención” o “Si María no pasara tanto tiempo con el móvil tendría más confianza en la relación”

– ¿Qué es lo peor que podría pasar?

Cuando tu pensamiento expresa algo que crees que no quieres imagina lo peor que podría ocurrir. Imagínate el peor resultado posible y vívelo. Llévalos al extremo, al límite.

“María pasa mucho tiempo con el móvil” ¿Qué es lo peor que podría pasar? Y ahora haz una lista de todas aquellas cosas terribles que podrían ocurrir.

 

Observa las imágenes horribles que aparecen en tu mente y anótalas.

 

Imagínate qué será lo siguiente que ocurra. Después de eso ¿qué ocurriría? ¿y después? Escribe todos tus miedos.

Que conociera a otra persona y me dejara. Me sentiría solo/a, abandonado/a. No podría pagar el alquiler y tendría que buscar algo más económico. Tendría que irme a otra zona de la ciudad. Me sentiría tan triste que no tendría la energía para hacerlo. Me deprimiría. 

Luego aplica las 4 preguntas e inversiones a cada afirmación.

Tercera pregunta: ¿Cómo reaccionas qué sucede cuando crees el pensamiento?

 

Con esta pregunta exploramos los efectos de creer la afirmación. Es decir, experimentamos qué nos sucede adentro al creer ese pensamiento.  Las consecuencias pueden ser desde una tensión ligera hasta un malestar general, falta de concentración, estrés, nervios, miedo paralizante. Byron Katie afirma que “la tensión nunca es tan natural como la paz” e invita a que explores como antes de tener ese pensamiento “María pasa mucho tiempo con el móvil” tu estado era de paz y tranquilidad.

Muchas personas pasan gran parte de su día en la pregunta tres, es decir, reaccionando a lo que piensan, sin ni siquiera ser conscientes de ello. Están sumergidos en la historia.

 

Cuando crees pensamientos que se oponen a la realidad generas emociones incómodas

 

Estas emociones vienen acompañadas de tensiones y sensaciones desagradables en tu cuerpo. La invitación es a darte cuenta de las emociones que estás teniendo y a observar estas reacciones físicas molestas. Date cuenta de cómo te quitas tu paz interna.

Los pensamientos estresantes también evocan imágenes del pasado (por ejemplo: la de María mirando al móvil mientras tú le hablabas ) o del futuro (María dejándote por otra persona). Es decir: aparecen imágenes que corroboran eso que piensas, que te demuestran que ese pensamiento era «verdad». Normalmente esas imágenes te muestran a ti como una víctima de una situación injusta… y a la otra persona como el verdugo causante de tu malestar. 

– ¿Puedes encontrar una razón para renunciar a ese pensamiento?

Esta pregunta es muy poderosa, ya que tras explorar lo que pasa en tu cuerpo y tus emociones eres consciente del impacto negativo de ese pensamiento en ti.

No se trata de forzarte en renunciar al pensamiento, simplemente en reconocer los motivos que podrías tener para dejarlo ir, aunque en realidad, como afirma Byron Katie en Amar lo que es: 

 

“es el pensamiento el que te deja ir a ti”.

 

¿Puedes encontrar una razón que no sea estresante para mantener ese pensamiento? De nuevo la invitación es a observar como pudiera ser que encuentres razones pero todas te generan tensión, estrés, malestar. Si lo que quieres es dejar de sufrir, entonces ninguna de ellas es válida. Puedes preguntarte: ¿este pensamiento trae paz o estrés en mi vida?…

Cuarta pregunta: ¿Quién serías sin el pensamiento?

 

Imagínate en la situación que has traído a indagación y cierra los ojos. Toma tres respiraciones profundas e imagina quién serías si no tuvieras la capacidad, si no pudieras, tener ese pensamiento. ¿Cómo ves a esa persona sin la historia? ¿Cómo cambia ese momento sin el pensamiento? ¿Cómo te sientes con respecto a esta persona sin la historia? ¿Te sientes más cercana a ella o más alejado de ella? ¿Qué ha cambiado de la situación? … Tal vez te cueste contestar a estas preguntas al principio. Pudiera ser que nunca has explorado una situación sin la historia como apéndice.

Sin la historia actuamos más eficazmente y también somos capaces de escuchar, de sentir alegría y ser felices. Sin la historia el miedo se desvanece. Como dice Byron Katie en Amar lo que es:

 

“La felicidad es el estado natural de alguien que sabe que no hay nada que saber y que ya tiene todo lo que necesita aquí y ahora”.

 

A veces al sumergirnos en esta pregunta sentimos que nuestra identidad se tambalea. Es una pregunta que te despoja de todo y te deja solo/a con tu presente, sin la ilusión del pasado o del futuro. Si te surge la cuestión de que sin saber “la vida no tiene sentido” o “no voy a saber cómo manejarme en mi vida” puedes preguntarte ¿es verdad que no voy a saber cómo manejarme en mi vida? Y seguir con las siguientes preguntas.

En mi experiencia someter mis pensamientos a la indagación me devuelve a mi mente lúcida y presente que muestra que la realidad es más amable que lo que mis pensamientos dicen de ella. Tal vez, al principio puede resultar un poco complejo pero con un papel y un bolígrafo, y poco de práctica podrás liberarte de tu sufrimiento y alcanzar un conocimiento más profundo de ti misma/o y un acercamiento a amar lo que es.  

 

3.2 La inversión 

Para invertir el pensamiento original vuelve a escribirlo: «María no debería pasar tanto tiempo con el móvil». En este caso encontramos 2 posibles inversiones. La inversión hacia ti mismo, es decir en lugar de él o ella escribe «yo» : «yo no debería pasar tanto tiempo con el móvil» y la inversión hacia el opuesto, que es una inversión de 180 grados: «María sí debería pasar tanto tiempo con el móvil».

Esta es una parte muy potente de la indagación donde buscamos ejemplos de cómo estas nuevas afirmaciones obtenidas de darle la vuelta a la afirmación original pueden ser igual o más verdaderas. Tal vez llegues a descubrir 3 o más inversiones para una sola afirmación.Lo interesante es que lo que inviertas sea real y auténtico para ti. 

Las inversiones te dan las claves para saber cómo actuar la próxima vez que un hecho similar ocurra respondiendo a la situación en lugar de reaccionando. También te dejan ver dónde estabas (emocionalmente, psicológicamente) en el momento en que te sentiste molesta. 

En mi experiencia para empezar a amar lo que es hay que practicar The Work a través de las 4 preguntas y las inversiones. 

 

Ahora puedes experimentar un acercamiento a Amar lo que es en una sesión de The Work aquí. 

Este texto esta elaborado basándome en el libro «Amar lo que es» de Byron Katie (pp.39-48, 63-67, 131-154) Ed. Urano 2009. 

Las claves de Amar lo que es de Byron Katie  

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